El Poder de las palabras


El don de la palabra que Dios nos ha dado es un arma a nuestro favor, la cual debemos aprender a usar correctamente y con sabiduría.
 

  1. Porque las palabras transforman las circunstancias a mí alrededor.
  2. Las palabras tienen un alcance generacional.
  3. Las palabras tienen un poder creador.
  4. Las palabras tienen la autoridad que usted le asigna.

Los seres humanos nos diferenciamos del resto de los animales porque tenemos la posibilidad de hablar, claro que hay todo tipo de personas: los que hablan de día, de noche, y hasta dormidos. Sabemos que fuimos creados a la imagen de Dios, él nos creó a su imagen lo hizo para que funcionemos bajo sus mismos principios, con la diferencia que los seres humanos tenemos que aprender a decir correctamente todas las cosas.

 “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho” Marcos 11:23 

“Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra.
La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu de Dios iba y venía sobre la superficie de las aguas. Y dijo Dios: “¡Que exista la luz!" Y la luz llegó a existir. Dios consideró que la luz era buena y la separó de las tinieblas.
A la luz la llamó "día", y a las tinieblas, "noche". Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el primer día.” Génesis 1:1-5

 

Esta versión de la Biblia dice: “la tierra era un caos total” pero este desorden y caos no deprimieron a Dios, ni tampoco lo inmovilizaron, sino que fue una oportunidad para demostrar el poder que había en sus palabras.

La vida de muchos como cristianos comienza con dificultades al igual que vemos en este pasaje de la historia, es entonces donde nos encontramos con una gran oportunidad para demostrar el poder que hay en las palabras. No podemos deprimirnos frente a una situación de caos, es ahí donde tenemos que hablar,

Mi vida es la suma de mis palabras
Nuestra vida no será otra cosa diferente a los que hablemos, todo lo que pronunciamos nos está llevando a una nueva estación, ya sea buena o perjudicial.

“Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.
Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.“ Mateo 12:36 - 37

No existen palabras inocentes
El ser humano no es totalmente consciente del poder nuclear que tiene en su boca. El dinero, las posesiones o la fama no tienen tanta influencia como las palabras.

 “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” Romanos 10:8 

Todo lo que hablamos es oído en este mundo y en el espiritual, todo lo que me rodea tiene oídos, Dios se los dio:,

  1. Dios le mandó a Moisés que le hable al mar.
  2. Jesús le habló a una Tormenta.
  3. Dios le habló a una tierra vacía y sin forma.
  4. Jesús le habló a una higuera.
  5. La palabra nos manda a hablarle a un monte.
  6. Mi mamá le hablaba a las plantas.

 

No existen secretos en el mundo espiritual, hay ciertas cosas ocultas a nuestros ojos naturales, pero el mundo espiritual todo lo oye. El diablo conoce el principio del poder de las palabras.

 “Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas.” Lucas 12:3 

 

Nuestras palabras tienen que tener orden, estar alineadas con la palabra de Dios, de esa manera no seremos usados por este sistema, ni por las fuerzas del mal para pecar y maldecir. Ahora es el momento en el cual tenemos que corregir nuestra conducta a la hora de hablar, así será como toda nuestra vida y lo que nos rodea será transformado.

Hay dichos que tienen que ser quitados de nuestro lenguaje, como por ejemplo:

  1. No se que voy hacer…
  2. Todo me sale mal…
  3. ¿Dónde esta Dios cuando lo necesito…?
  4. Nadie me quiere…
  5. Estoy viejo y arruinado…
  6. Me veo mal, cada vez más gorda…
  7. Cada vez me siento peor…
  8. Quisiera ser como…

 

Desconocemos que con nuestras palabras estamos creando un mundo a nuestros hijos, si lo tienes o aun no han nacido.
Cuando María quedo embarazada, fue por la PALABRA del ángel de parte de Dios. De la misma manera YO estoy embarazando a mis generaciones con el poder de mis palabras.

Si declaramos que somos fuerte en la crisis, estamos funcionando por el poder de tus palabras, todo lo que digamos puede llenar el ambiente espiritual de paz o de mayor decepción, podemos estar abriendo un tiempo nuevo, rebela como nos vamos a enfrentar ante las circunstancias y las oportunidades que se nos presenten.

 


Marcelo Roldán: Pastor y Maestro, un hombre que está impactando la vida de muchas personas en este tiempo con la enseñanza de la palabra de Dios. Autor de diferentes materiales que hoy son de guía y educación para la Iglesia.