Escuchando a Dios


Todos los días el Señor quiere hablarnos, él puede usar diferentes maneras pero siempre quiere enseñarnos y por medio de su Espíritu Santo hacernos personas más productivas para su Reino.

Hoy tenemos que escuchar a Dios para:

  • La salvación de nuestra vida.
  • Vivir conforme su palabra.
  • Para encaminarnos a nuestro propósito.
  • Para salvación de nuestras generaciones.
  • Para alcanzar todas las promesas.

¿Cómo podemos escuchar a Dios?

Convirtiéndonos en ovejas del Señor.
Jesús dijo que Sus ovejas oyen Su voz.
“Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la dedicación. Era invierno, y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón. Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.” Juan 10:22-29.

Desarrollando una relación personal con él
Pase tiempo con Él en oración.
Minístrele en alabanzas y acción de gracias.
Pase tiempo meditando en Su Palabra.

Fortaleciendo la fe
Todo en el Reino de Dios opera por medio de la fe. Sino desarrollamos y afirmamos nuestra vida en la palabra de Dios será difícil tener esa fe que nos permita escuchar a Dios en los momentos oportunos.

Abraham creció fuerte fortalecido en fe, él no titubeó o dudó eso es lo que enseña la palabra en: Romanos 4:19-23.

“Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años, o la esterilidad 20 de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria 21    a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por justicia.”

 

Si quieres escuchar su voz, debes estar dispuesto a actuar
Mucha gente dice: yo quiero escuchar la voz de Dios, pero cuando él les habla de alguna manera se hacen los distraídos y se escapan de su responsabilidad. Dios le habló a Noé en detalles específicos acerca de construir el arca, tuvo que accionar porque lo que se le dijo era una gran demanda.

Cuándo usted haya oído una Palabra de Dios, no tendrá que oír de otras personas.
Aun cuando usted no ve rápida manifestaciones, continué creyendo, manténgase de pie aún ante la amenaza o burla de las personas porque si él habló, cumplirá. Aunque no veas la lluvia sigue construyendo el arca.

Escuchando al Espíritu de Dios
Los hijos de Dios son guiados por el Espíritu (Romanos 8:14-16).
“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.”

Dios le va a guiar a través de su espíritu humano, su conciencia, muchas veces uno siente esa guía de hacer algo indebido, aún teniendo esa llamada de atención se comenten los errores, seguro que luego viene el arrepentimiento pero muchas veces ya es tarde.

Usted puede confiar en la voz de su espíritu cuándo está alimentándose con la Palabra de Dios. Alguien que no está en contacto con la palabra, congregándose, bien conectado con el cuerpo difícilmente pueda ser sensible a la voz del Espíritu Santo.

¿Cuáles son los impedimentos para escuchar al Señor?

Incredulidad.
Un incrédulo es alguien que dudará aún viendo cosas sobrenaturales. Como aquellos que dijeron si veo creeré, pero Jesús dijo que viendo no pueden ver, escuchando no pueden escuchar (Marcos 4:12). Es por eso que creer es parte de una decisión.

Un espíritu inmaduro.
Empiece a alimentarse con algo sólido como es la Palabra de Dios, es tomar la decisión de ir a un nivel más profundo de entendimiento. El maduro puede escuchar cosas más altas de parte del Señor, entender esas cosas que van más allá del simple entendimiento humano.

1 Corintios 2.6-7
“Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria,  la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció”

Un espíritu desagradecido
El corazón de un hijo agradecido atrae a su vida cosas mayores, porque lo ingratos y los desagradecidos entristecen al Espíritu Santo (Colosenses 3:15).

Corazón endurecido
Salmos 81.11-16
“Pero mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso a mí. Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos. ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera andado Israel! En un momento habría yo derribado a sus enemigos, Y vuelto mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, Y el tiempo de ellos sería para siempre. Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo, Y con miel de la peña les saciaría.”

Efesios 4:17-19
“Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.”

El espíritu de verdad debe hablar
“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío,” Juan 16:13-14

Que es importante también:

Rodearnos de buenos consejeros.
No busque a las personas que solo dicen "si," busque a la persona que siempre le dirá la verdad.

Espere en el Señor.
Espere en el tiempo de Dios, Él le dirá como y cuando. Todo tiene su tiempo (Eclesiastés 3:1). Para evitar la frustración y la tentación de rendirse, entienda que hay un tiempo debido para usted en todas las cosas (Gálatas 6:9).

¡Accione!

  • Esté dispuesto en obedecer a Dios.
  • Despojase de toda inmundicia y sea un hacedor de la Palabra (Santiago 1:21, 22, NVI).
  • La Palabra que usted oye requerirá fe y obras.
  • Requerirá valor.
  • Estará en acuerdo con la Palabra de Dios y esto puede ir muchas veces en contra de toda razón y razonamiento del mundo.

 


Ariel Monzón es pastor en el ministerio JLS centro, Tucumán. Predicador con una palabra de dirección y motivación. Es director de la Escuela de Ministerio y Servicio (EMYS), la cual tiene cientos de alumnos en Argentina y de influencia en otras naciones.