Conexiones influyentes


Hay dos personas en la biblia, dos hombres que se conectaron con ciertas personas que cambiaron sus destinos, los resultados no fueron iguales y las consecuencias fueron determinantes.

El primer hombre es Elías (1 Reyes 17) su historia comienza cuando se le secó el arroyo donde vivía y es así que por orden de Dios tuvo que mudarse de vecindario. De la cueva donde vivía con varios privilegios fue enviado a cierto pueblo donde debía conectarse con una viuda. Ella era desdichada, su situación era de extrema y crítica pobreza. a tal punto que solo estaba por comer una vez más y se dejaría morir. Estaba en sus últimas sin embargo para Dios eso no fue una barrera sino que era todo un desafío.

Por otro lado tenemos a Sansón (Jueces 16) relacionado con Dalila. Ella era de buena posición, tenía conexiones políticas importantes y socialmente era popular. Esta mujer era tramposa y habilidosa para el engaño, tenía un objetivo fijo: que Sansón confiese donde radicaban sus fuerzas. El poder sobrenatural de este muchacho le había causado muchos problemas a los filisteos, por lo tanto eligieron a la audaz Dalila para que manifieste su gran secreto.

Los resultados quedaron a la vista. El primero, Elías, terminó iniciando una de las empresas más crecientes de esa época. Se unió a la viuda y lograron establecer un negocio productivo y generador de riquezas. De un día para otro, la historia cambió, la pobre y desdichada viuda ya dejó de serlo, pagó sus deudas y tuvo para vivir en abundancia.

Sansón por su lado tuvo gravísimas consecuencias por su mala conexión. Dalila terminó logrando lo que se propuso y le arrancó el secreto al distraído Nazareo. Terminó perdiendo sus fuerzas y perdió los ojos para terminar convirtiéndose en burla de sus enemigos y fue humillado grandemente por su ineptitud.

La diferencia entre los dos fue que uno de ellos, Elías, se conectó correctamente, él supo ver más allá de lo que la viuda representaba, tuvo la visión para entender que esa mujer era pobre para el sistema, pero rica en las manos de Dios por la fe y la obediencia que tenía. Sansón por su lado no pudo ver más allá, no se conectó correctamente, se dejó llevar por las apariencias y creyó que el sistema nunca lo atraparía, pero sucedió todo lo contrario terminó enredado, sin visión, avergonzado y sus días se terminaron muy lejos del propósito para el que Dios lo había puesto en la tierra. Pudiendo aniquilar a todos los filisteos, se terminó conformando con matar un puñado en una fiesta.

Que triste es cuando nosotros no podemos entender que las conexiones pueden determinar un futuro exitoso o perdedor. No dejemos que el sistema nos engañe y que las apariencias nos roben nuestro destino de ganadores que fue determinado por Dios para nuestra vidas. No hay que ser como Sansón que creyó que siempre podía escapar a último momento, a veces ese plan no resulta. Mejor es pensar como Elías, lo que la viuda representaba no decía mucho pero Dios tenía un plan.


Ariel Monzón es pastor en el ministerio JLS centro, Tucumán. Predicador con una palabra de dirección y motivación. Es director de la Escuela de Ministerio y Servicio (EMYS), la cual tiene cientos de alumnos en Argentina y de influencia en otras naciones.